Y tú me invitas a compartir la cama,
me rodeas con tenazas de lujuria y deseo
quemando mis hombros me arrastras al placer
soportando este peso que no debo.
Desnudos mis muslos se abrazan al momento
pidiendo eternidad a un encuentro furtivo,
tu hombría penetrante humedece mi cuerpo
de mi boca exhalo mucho más que un gemido.
Se estremece mi cuerpo extasiado al final
tu boca rebosa caricias punzantes
se acaba el tiempo, se agotan las horas
mis pechos maduros no quieren dejarte.
Tu cuerpo, mi cuerpo, vibrando al compás
me apego a tu pecho oyendo un latido
inevitable mi instinto de hembra te apresa
y decido quedarme en este amor prohibido.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario